
Por qué la certificación CE es realmente importante para sus lámparas de yodo de galio
Si trabaja con lámparas de yodo de galio, ya sabe que se trata de dispositivos especiales. Las fabricamos específicamente para aquellos sistemas de curado y esterilización de alta gama, donde no se puede permitir que el espectro UV no sea lo suficientemente preciso, es decir, que no se encuentre dentro del rango óptimo de 250 nm a 350 nm.
Pero cuando se establece un sistema para Europa o Norteamérica, es necesario contar con la marca CE. Algunas personas la consideran algo sin importancia, como simplemente un trámite burocrático. Pero no es así. Piénsela como un seguro: es la prueba técnica de que su lámpara y su balastro no causarán problemas eléctricos mientras funcionan a alta velocidad.
El problema del “ruido eléctrico”
El problema con estas lámparas es que necesitan una tensión extremadamente precisa para mantenerse estables. Si el aislamiento electromagnético es deficiente o los componentes son de baja calidad, la lámpara puede generar ruido eléctrico que afecte al panel de control de la máquina. En esos casos, los sensores comienzan a funcionar incorrectamente, o la comunicación con el PLC deja de funcionar sin motivo aparente. Probamos nuestras lámparas para asegurarnos de que funcionen bien junto con otros dispositivos electrónicos, incluso cuando están instaladas en arrays densos.
Diseñadas para durar, no solo para funcionar
Los mercados de alta gama no buscan simplemente lámparas que se enciendan; quieren lámparas que no fallen nunca. Para obtener la certificación CE, debemos demostrar que el revestimiento de cuarzo puede soportar los cambios de temperatura inducidos por ciclos rápidos. Si el vidrio se rompe, la lámpara deja de funcionar. Para evitar esto, utilizamos cuarzo sintético de alta pureza. Esto evita que las lámparas se dañen prematuramente, lo que significa que pueden ser utilizadas en sistemas OEM en Alemania o Italia, con total confianza de que su funcionamiento no se verá afectado.
Un consejo sobre el enfriamiento
Ahora, un consejo importante: aunque la certificación indica que la lámpara es segura, eso no significa que esté exenta de problemas físicos. La luz UV de alta intensidad genera mucho calor. Si los ventiladores de refrigeración son débiles, la carcasa de la lámpara se sobrecalentará, independientemente de lo que diga el certificado. Para evitar que los electrodos se dañen rápidamente, recomendamos mantener una velocidad del aire de 2 m/s a través del tubo. Si se mantiene el frío, las lámparas funcionarán correctamente.