
Hablemos sobre el curado por UV (y por qué la mayoría de las personas lo entienden mal).
El curado por UV ya no se trata solo de “secar la tinta”. Eso es algo del pasado. Hoy en día, tratamos la energía lumínica como cualquier otra herramienta de precisión que se utiliza en una fábrica. La lámpara no es simplemente una bombilla; es un elemento importante en todo el proceso de producción.
Los detalles importantes relacionados con la alta intensidad
Para lograr un curado perfecto, es necesario que la luz emitida por la lámpara tenga exactamente la misma frecuencia que el fotoiniciador presente en la resina. Si hay un desfase de tan solo unos pocos nanómetros, habrá problemas: la superficie resultante será pegajosa al tacto, y el núcleo de la pieza seguirá húmedo. No es una buena opción.
Además, está el problema del calor. Cuando se concentra mucha energía en un espacio reducido, la temperatura aumenta rápidamente. Si no se utilizan ventiladores o sistemas de enfriamiento adecuados, la lámpara se sobrecalentará. En ese caso, la eficiencia de la lámpara disminuye, y todo el proceso se ralentiza.
Haciendo que el equipo funcione realmente bien
Diseñamos nuestros equipos con conectores y soportes estándar, porque nadie quiere pasar un fin de semana fabricando soportes personalizados. Solo queremos que los componentes encajen fácilmente y funcionen correctamente.
Cambiar de lámparas de vapor de mercurio a lámparas UV-LED hace que todo sea más sencillo. Ahora, las lámparas se encienden de inmediato, sin necesidad de esperar a que se calienten. La lámpara solo se activa cuando el sensor detecta que una pieza está pasando por ella. Muy simple.
Además, podemos conectar estas lámparas al sistema PLC mediante señales de 0-10V o PWM. Esto permite ajustar la intensidad de la luz según sea necesario, si la capa de pintura se vuelve demasiado gruesa.
Eliminando los cuellos de botella
El verdadero objetivo aquí es eliminar completamente el horno de curado. Al utilizar luz UV de alta intensidad, es posible reducir el espacio necesario para la producción y acelerar el proceso de curado.
Pero hay un problema: hay que proteger bien el equipo contra la luz UV. La luz UV de alta intensidad es muy agresiva; si se escapa, puede dañar las cintas transportadoras y las juntas del equipo.
Hazte un favor: utiliza papel de aluminio o acrílico resistente a los rayos UV para bloquear la luz dispersa. Protege tu equipo, y lo demás será fácil.