
Cómo lidiar con las interferencias eléctricas en las líneas de impresión UV
Si tiene varias prensas de gran tamaño funcionando en una misma planta, seguramente conoce bien los problemas que esto conlleva. Básicamente, se trata de lidiar con una “tormenta” de interferencias electromagnéticas.
Las lámparas de mercurio de alta presión necesitan una fuente de alimentación estable para mantener el arco eléctrico funcionando correctamente. Pero cuando las lámparas no pueden soportar las interferencias provenientes de las máquinas vecinas, todo se vuelve un caos: la luz parpadea, las lámparas se queman antes de tiempo… O peor aún, la velocidad de curado de los materiales varía constantemente.
Cómo evitamos el parpadeo
Diseñamos nuestras lámparas UV para que puedan funcionar incluso en condiciones de electricidad irregular. Esa es la realidad en las plantas industriales. La mayoría de los problemas de estabilidad ocurren porque la química de los electrodos de la lámpara entra en conflicto con el entorno eléctrico. Para solucionarlo, utilizamos una mezcla específica de cuarzo y aleaciones de electrodos. Esto permite que el arco eléctrico permanezca estable, incluso cuando la tensión eléctrica varía. De esta manera, la lámpara no intenta buscar una tensión estable, y la emisión de luz UV permanece constante. Así, no habrá esos molestos efectos visuales que aparecen cada vez que se enciende un motor cercano.
Instalación en espacios reducidos
Estas lámparas son reemplazos compatibles con los sistemas estándar de mercurio de alta presión. El secreto está en la compatibilidad entre la lámpara y el balastro. Nos aseguramos de que no haya conflicto por la distribución de energía. De esta manera, se obtiene un flujo constante de luz UV. Cuando hay cinco o seis prensas funcionando al mismo tiempo, esta es la única forma de mantener el sistema funcionando correctamente. De lo contrario, se perderá más tiempo ajustando las velocidades de los transportadores que trabajando realmente en la producción.
El problema: el calor
La estabilidad y la resistencia a las interferencias no son gratuitas. Estas lámparas generan mucho calor. Para evitar que el cuarzo se dañe debido a la alta potencia, los ventiladores de refrigeración deben ser eficaces. Si el flujo de aire es insuficiente, todo ese calor destruirá la estabilidad eléctrica y acortará la vida útil de la lámpara. Mantenga sus reflectores limpios y sus ventiladores en funcionamiento. Así podrá aprovechar al máximo la vida útil de estas lámparas.